Galletas de almendra y canela sin azúcar

Galletas de almendra y canela sin azúcar

Las galletas, ese producto de repostería industrial que hay en casi todas las casas y que consumen casi todos los niños. Sí, he dicho repostería industrial como ya te explicaba detalladamente en este post 

Al ser un producto rico en harinas refinadas, grasas de mala calidad, azúcares y sal no deberían estar en nuestra lista de la compra ni en nuestra casa de forma habitual y por lo tanto, no deben ser un alimento de consumo diario o casi diario,  como es el que hacen la mayoría de nuestros niños.

El caso es que en algunos centros escolares, donde se pauta qué han de llevar los niños cada día de la semana a media mañana, se incluye el día de las galletas. Es decir, que si te preocupas por que tus hijos lleven una alimentación saludable, se van a encontrar que cuando lleguen al colegio, por norma del centro, todos los compañeros de clase llevarán galletas. Así, muchas familias preocupadas me escriben preguntándome cómo actuar ante tal situación.

La primera medida sería hablar con el centro para que en caso de no tener los conocimientos necesarios, se asesoren profesionalmente a la hora de elaborar esos calendarios de alimentos, basándose en ofrecer una adecuada educación alimentaria en los pequeños (que es una parte importantísima de su educación). Para ello, se le puede pedir un informe a un dietista-nutricionista.  Si el centro aún así se niega a cambiar el calendario, la única opción es que tendremos que enviarle a los niños galletas “saludables”.

¿Y cómo sería una galleta saludable? Pues de las galletas comerciales, no existe ninguna. La premisa ha de ser que esté formada por harinas integrales en lugar de refinadas, grasas de buena calidad (aceite de oliva, frutos secos, aguacate, semillas…) y sin azúcares añadidos (y esto incluye sin miel, ni panela, ni azúcar moreno, ni sirope de ágave…) ni edulcorantes.

Por todo esto, aquí os dejo un ejemplo de receta de galletas que cumplen esta premisa y que además están muy ricas.  Os dejo anotaciones sobre cómo podéis variar los ingredientes y personalizarlas a vuestro gusto. Yo las hice para aprovechar unos plátano maduros y unos restos de cornflakes y de leche de coco, que tenía un bote abierto, de ahí que lleve esos ingredientes, pero se pueden hacer igual con otros alimentos, como os detallo a continuación.

También son ideales para bebés que aplican Baby-led Weaning

Tomad nota.

Ingredientes para 30 Uds aprox:

  • 200 g de almendras tostadas sin sal (sustituibles por avellanas, anacardos, cacahuetes…  o una mezcla)
  • 150 g de copos de avena (sustituibles por cualquier harina integral)
  • 50 g de copos de maíz tipo cornflakes sin azúcares añadidos (sustituible por cualquier harina integral)
  • 2 plátanos maduros
  • 50 g de fruta deshidratada sin azúcares añadidos (yo utilicé piña deshidratada, pero se puede utilizar cualquier otra: dátiles, orejones, ciruelas secas, uvas pasas…). Si las quieres menos dulces, puedes sustituirla por crema de cacahuete, almendras o anacardos 100%.
  • 50 ml de leche de coco (sustituible por leche o bebida vegetal)
  • Muuucha canela
  • Una gota de esencia de vainilla

Elaboración:

Precalentamos el horno a 180 ºC.

Trituramos todos los ingredientes a excepción de la leche. Una vez triturados, vamos añadiendo la leche poco a poco hasta obtener una masa manejable (puede ser más o menos cantidad que los 50 ml en función de los ingredientes utilizados).

Se le podría añadir también trocitos de chocolate negro de más de 90% de cacao.

La masa debe quedar manejable pero un poco pegajosa. Separamos en bolitas pequeñas que luego aplastaremos con las manos para darle la forma de galletas.

Cubrimos la bandeja del horno papel de cocina y colocamos las galletas separadas entre sí.

El tiempo de horneado depende de vuestros hornos, aproximadamente estará entre 20-30 minutos, pero es mejor que lo vayáis comprobando poco a poco, si os pasáis 5 minutos sin mirar, pueden ser ya demasiado, así que estad atentos. Cuando veáis que toman un color oscurito pero todavía no se han quemado los bordes, es hora de quitarlas.

Se conservan varios días y también se pueden congelar.

 

Probadlas y me contáis las variaciones que habéis hecho en la receta y qué tal os han quedado.

Si queréis más recetas e ideas como estas, me podéis seguir en Instagram 

 

 

( 3 ) comentarios

  • Almudena Padilla

    Que buena pinta, las haré para el peque!

  • Carmen

    Se podría utilizar directamente almendra molida y avena molida, verdad?

    • Lidia Folgar

      Sí, aunque con la almendra tostada quedan más ricas.

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