Fiambre de pavo o jamón cocido: ¿Opciones saludables?

Fiambre de pavo o jamón cocido: ¿Opciones saludables?

Ya en el año 2007 en un informe publicado por el  World Cancer Research Fund y el  American Institute for Cancer Research  formado por un panel de expertos independientes, titulado Dieta, Nutrición, Actividad física y Cáncer: una perspectiva global  se lanzaba la recomendación de consumir una mínima cantidad (o ninguna) de carnes procesadas, por su relación con el cáncer colorrectal, el tipo de cáncer más frecuente en España en ambos sexos, según datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) y la Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD).

“La evidencia sobre la carne procesada y el cáncer es clara. Los datos muestran que ningún nivel de ingesta puede asociarse con seguridad con una falta de riesgo. Las carnes procesadas a menudo tienen un alto contenido de sal, lo que también puede aumentar el riesgo de presión arterial alta y enfermedades cardiovasculares ”
– Profesor Martin Wiseman, Asesor Médico y Científico del Fondo Mundial de Investigación del Cáncer.

 

Posteriormente, en el año 2015 la Organización Mundial de la Salud (OMS) publica un informe recogido en la revista científica The Lancet Oncology de la International Agency for Research on Cancer (IARC), un organismo funcionalmente independiente de investigación sobre el cáncer bajo los auspicios de la OMS donde se confirman estos mismos datos. Sin embargo, este informe llamó más la atención de los medios de comunicación y se hizo público.

¿Qué es la carne procesada?

La carne procesada se refiere a la carne que ha sido transformada a través de la salazón, el curado, la fermentación, el ahumado, u otros procesos para mejorar su sabor o su conservación. Ejemplos de carnes procesadas incluyen salchichas, bacon, embutidos,  hamburguesas, patés, preparaciones y salsas a base de carne…

La carne procesada fue clasificada en este informe en el Grupo 1 de agentes cancerígenos para los seres humanos. ¿Qué significa esto?

Esta categoría se utiliza cuando hay suficiente evidencia científica de carcinogenicidad en humanos. En otras palabras, hay pruebas convincentes de que el agente causa cáncer. La evaluación se basa generalmente en estudios epidemiológicos que muestran el desarrollo de cáncer en humanos expuestos. En el caso de la carne procesada, esta clasificación está basada en evidencia suficiente a partir de estudios epidemiológicos que muestran que el consumo de carne procesada provoca cáncer colorrectal.

¿Qué tipos de cáncer están relacionados o asociados con el consumo de carne procesada?

El Grupo de Trabajo de la IARC concluyó que el consumo de carne procesada causa cáncer colorrectal. También se vio una asociación con el cáncer de estómago, pero la evidencia no es concluyente.

¿Cuántos casos de cáncer anuales pueden atribuirse al consumo de carne procesada?

De acuerdo con las estimaciones más recientes del Proyecto sobre la Carga Global de Enfermedad, una organización de investigación académica independiente, cerca de 34.000 muertes por cáncer al año en todo el mundo son atribuibles a dietas ricas en carnes procesadas, por detrás de las muertes atribuibles al tabaco o al alcohol.

¿Se puede cuantificar el riesgo de comer carne procesada?

Un análisis de los datos de 10 estudios estima que cada porción de 50 gramos de carne procesada (2-3 lonchas de embutido) consumida diariamente aumenta el riesgo relativo de cáncer colorrectal en aproximadamente un 18%.

¿Cuántos estudios se evaluaron y cuántos expertos participaron en su evaluación?

El Grupo de Trabajo de la IARC que contó con 22 expertos procedentes de 10 países, consideró más de 400 estudios epidemiológicos diferentes sobre el cáncer en los seres humanos y su relación con el consumo de carnes procesadas.

Por todo esto, la recomendación es clara:

Cuantas menos carnes procesadas consumamos, mejor. No deben convertirse en alimentos de consumo habitual.

 

Según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación el consumo per cápita de carne procesada durante el año 2016 fue de 8,23 kilos por persona y año, es decir, un consumo medio de 22,5 g diarios.

Dicho esto, dentro de las carnes procesadas se incluye el jamón cocido o el fiambre de pavo (pechuga de pavo o de pollo, jamón de pavo, mortadela de pavo…).  ¿Por qué hago alusión a este tipo de carnes  procesadas y no a otras? Pues porque casi todo el mundo tiene claro que otro tipo de carnes procesadas como embutidos, salchichas, hamburguesas… son alimentos poco saludables, pero no todo el mundo tiene el mismo concepto sobre el jamón cocido o el fiambre de pavo, y por lo tanto, se suele pensar que son alimentos que se pueden consumir habitualmente. Esta percepción se basa de una forma simplista en que tienen un porcentaje de grasa más reducido que otras carnes procesadas o en que tienen menos kilocalorías.

Pues bien, además de todo lo citado, destacar que este tipo de fiambres cuentan tan solo con un 50-85% de carne en su composición, y el resto de la composición son otro tipo de ingredientes. Y además, su proporción de sal es alta, entre 1,5 – 2 g/100g (cuando lo recomendable es tomar menos de 5 g en todo el día).

 

 

 

 

 

 

 

 

¿A quiénes me dirijo con este post?

Pues especialmente a familias que les dan estas carnes procesadas a sus bebés y niños pequeños, ya que es habitual que incluyan estos alimentos en las meriendas. Y por otro lado, a personas que intentan cuidar su peso o personas del mundo del fitness, ya que es habitual ver eso de X g de pechuga de pavo para desayunar, media mañana o merendar.

Familias con niños pequeños

Dicho esto, es habitual que te pregunten: ¿Y entonces de qué le hago el bocadillo a los niños? Primero de todo, cabe decir que los embutidos no son inherentes a la condición de bocadillo ni los bocadillos a la condición de niño, no sé si me explico… Hay meriendas mucho más interesantes que un bocadillo, que parece que los niños tienen que merendar bocadillos sí o sí, porque… porque lo hacen todos.

Igualmente, si queremos ofrecerle un día un bocadillo, primero de todo que sea de pan integral y segundo que no sea de carnes procesadas o cremas dulces. ¿¿Y entonces de qué se lo hago?? No te culpo por no tener ideas, es a lo que nos han acostumbrado.  Te paso un post de la compañera Natalia Moragues con 40 ideas de bocadillos saludables que te puede servir de inspiración.

Personas que quieren controlar su peso o del mundo del fitness

Es habitual ver en “dietas del cajón derecho” (es decir, dietas estándar, sacadas del ordenador, iguales para varias personas) pautadas en la mayoría de los casos por personas que pasan consulta sin la titulación legal de nutricionista (aunque a veces, también hay dietistas que lo pautan, todo hay que decirlo) o personas que simplemente “venden dietas” en gimnasios: 40- 100 g de fiambre de pavo al día o incluso, jamón cocido o pavo en cantidades libres. En la mayoría de los casos, se incita a realizar frecuencia de consumos superiores a los que hacía la persona habitualmente antes de empezar esa “dieta”.

Pues bien, si queremos cuidar nuestra composición corporal con el objetivo de cuidar nuestra salud, no solo nos fijaremos en las kilocalorías de un alimento, sino en su composición nutricional y en los riesgos asociados de su consumo.

¿O vamos a mejorar nuestra salud por un lado y empeorarla por el otro?

Dicho, esto, con la información en la mano, tú decides si incluir estos alimentos en un consumo ocasional o habitual.

 

 

 

 

( 5 ) comentarios

  • Irene

    Hola Lidia!
    Una vez más, gracias por todo lo que nos ofreces!
    Tengo una pregunta: el salmón ahumado contaría como procesados, también?

  • Laura

    Muchas Gracias Lídia por tu artículo! 🙏🏼 Yo tengo una peque de 16 meses y toda la familia en contra porque no le daba pavo y jamón cocido. La gente piensa que es algo sano y no es así. De verdad mil gracias por escribirlo. Me queda sobre el jamón ibérico? Un abrazo enorme

  • Eva

    ¿Es menos perjudicial el jamón cocido «natural»?

  • Victoria

    Efectivamente, muy interesante, desde hace tiempo no es un producto de consumo preferente en casa, creo q hace años que no lo compramos. El proceso de curado (jamón serrano) y ahumado (lacón, salmón) lo incluyes es igual de perjudicial x su elevación de contenido en sal? Es un tratamiento menos invasivo, con menos aditivos? Qué opinas de ahumar en casa? Muchas gracias.

  • Natalia Moragues

    Gracias por la mención y el enlace a mi artículo de los 40 rellenos de bocadillos alternativos al fiambre.

    ¡Un abrazo compañera!

    Natalia Moragues

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